Santuario y Lagos de Covadonga (Asturias)

Esta preciosa zona, en pleno corazón del Parque Nacional de Picos de Europa, es una de las más visitadas y bellas del Principado de Asturias.

 Lago Ercina, Picos de Europa (Asturias)

Lago Ercina, Picos de Europa (Asturias)

Una sinuosa carretera nos introduce, desde Cangas de Onis, en el Parque Nacional de los Picos de Europa:

La primera parada será el Santuario de Covadonga. Tras una de las muchas curvas, nos encontramos con la Santa Cueva de Covadonga, precioso lugar en el que el agua fluye de la montaña. Un poco más arriba aparece el Santuario, dos altas torres señalan al cielo con los Picos de Europa como telón de fondo, sin duda, una estampa impresionante y única. 

La estatua dedica a Don Pelayo nos hace recordar parte de la historia de España, el comienzo de la Reconquista.

 Santuario de Covadonga, Picos de Europa (Asturias)

Santuario de Covadonga, Picos de Europa (Asturias)

Emocionante es el momento en el que las campanas del santuario dan los acordes del “Asturias, patria querida”, aun no siendo asturiano, escuchando esas notas y contemplando ese bello paisaje te sentirás asturiano.

Desde el Santuario, 14 eternos kilómetros nos separan de los lagos. Curvas, vacas, ciclistas, vehículos en sentido contrario y más curvas nos obligaran a llevar los ojos bien abiertos durante la subida. El conductor no podrá disfrutar del paisaje, prácticamente, en ningún momento, pero los pasajeros podrán admirar la belleza de los Picos de Europa en todo su esplendor.
 

 Lago Enol, Picos de Europa (Asturias)

Lago Enol, Picos de Europa (Asturias)

El primer lago que encontramos en la subida es Enol. Merece la pena aparcar en el parking que hay junto este lago y así disfrutar de un agradable paseo por la orilla de Enol y la subida a pie hasta Ercina, el segundo de los lagos. En esta subida podremos disfrutar de una bonita perspectiva de ambos lagos. 

 Lago Ercina, Picos de Europa (Asturias)

Lago Ercina, Picos de Europa (Asturias)

Disfrutar de un día soleado en los lagos es una experiencia que recomendamos a todo el mundo, a pesar de que, dependiendo de la época del año, suele haber bastantes turistas, puedes apartarte en alguno de los prados y disfrutar de la tranquilidad que allí se respira.