Palencia, la Bella Desconocida

Palencia, es conocida como La Bella Desconocida, nombre que adquiere de su maravillosa Catedral y por ser la ciudad que albergo la primera Universidad de España (Estudios Generales), donde estudiaron Santo Domingo de Guzmán y San Pedro González Telmo y una de las primeras de Europa simultánea a las de Tolosa, París y Cambridge y de la que este año celebramos su VIII Centenario.

 Qué ver en Palencia. Catedral.

Qué ver en Palencia. Catedral.

Entre sus numerosas iglesias tenemos: San Pablo, San Francisco, San Lázaro, Nuestra Señora de la Calle (más conocida como La Compañía), La Catedral, Santa Marina, San Bernardo. Voy a comentar algunas de las más características y más bonitas de la ciudad.

Iglesia de las Claras
La Claras, es una iglesia de estilo Gótico del siglo XIV, donde se instalaron las monjas Clarisas tras haber dejado su Monasterio en Reinoso de Cerrato.
Su puerta de acceso dispone de un arco conopial bajo otros dos arcos apuntados, sobre montados por un arco conopial y rematado por una macolla a cuyos lados aparecen los escudos de la familia Enríquez protectora del Convento.

El poeta romántico José Zorrilla situó también en este Convento de Clarisas la trama de su leyenda titulas “Margarita la Tornera”.

 Qué ver en Palencia.

Qué ver en Palencia.

Otra iglesia muy llamativa de Palencia es la Iglesia de San Miguel sobre todo llamativa por su gran torre amurallada culminada por almenas.
La iglesia actual se construyó entre los siglos XIII y XIV sobre un solar, en el que antes había otro templo (donde se dice que se casaron El Cid y Doña Jimena s XI)
La Iglesia de San Miguel, es un raro ejemplo de transición románico-ojival, ya que el cuerpo bajo de la iglesia es románico y el resto del mismo gótico. Destaca del exterior su torre, con esos imponentes arcos ojivales de su cuerpo superior. Las almenas que rematan la torre, otorgándola cierto sentido de fortaleza, no son más que el añadido de una restauración realizada a finales del S XIX.
La torre fue dañada por un rayo en 1628. Más tarde la afecto el terremoto de Lisboa de 1755 llegandose a dictaminar en ruinas, por último un incendio declarado en la misma en 1966 destruyó un artesonado de madera que todo el mundo consideraba primoroso. Por todos estos motivos, el turista si se fija bien notará que la torre se encuentra ligeramente inclinada.

También llamada La Compañía, llamada así porque fue fundada por la Compañía de Jesús. Se construye entre 1584 y 1599.Es de estilo Renacentista
En el Altar Mayor de Pedro de Mahamonde y dedicado a San Lorenzo, se encuentra un tabernáculo, donde se venera la imagen de la Patrona de Palencia, Nuestra Señora de la Calle (más conocida como la Morenilla, cuya fiesta se celebra el 2 de Febrero), una figura de 40 cm que data de finales del S XV de madera, que representa a la Virgen la cual sujeta en un brazo al Niño y en el otro un libro, dicha Virgen se encuentra sobre una peana y esta sostenida por cuatro angelotes

Y por última, pero no menos importante hablaremos de la Catedral “La Bella Desconocida”
La Catedral de Palencia tiene diferente estilos arquitectónicos. La 1ª piedra de la actual edificación se coloca el 1 de Junio de 1321.

Las obras del nuevo templo duraron casi dos siglos, a lo largo de los cuales se sucedieron los obispos, los maestros constructores y sobre todo, los problemas por los que atravesó el reino de Castilla, que también afectaron a la ciudad de Palencia.

Las obras del templo concluyen hacia al año 1516, cuando ya estaba apareciendo el Renacimiento, aunque a lo largo del siglo XVI se continúan realizando obras relativas a la decoración de las capillas.

La catedral no tiene la espectacularidad de otros templos, pues los problemas a lo largo de su construcción frustraron la grandiosidad que podía haber tenido en armonía con la grandeza interior.

La Catedral de Palencia tiene 5 puertas:
La Puerta de los Descalzos o de San Antolín construida en 1980, que ha sufrido añadidos durante este siglo, como la colocación de la cruz y algunas cresterías en su remate y la colocación de la puerta, con lo que se ha acondicionado el acceso al templo por este lado.

La edificación contigua que parece adosada a la fachada es la antigua capilla del Monumento que se convirtió, al crear el Museo en el lugar de exposición de la orfebrería.

La puerta de los Reyes o de San Juan en la fachada norte, dando a la actual plaza de Cervantes. Se llama así porque solo se abre para dar paso al Santísimo Sacramento y en las ocasiones de la visita de los Reyes de España.

Es de estilo de transición gótico-plateresco y ha sido recientemente restaurada, por lo que ya pueden apreciarse las estatuas que decoraban las arquivoltas de la portada, aunque son una réplica. La decoración está muy relacionada con el plateresco salmantino, por ser muy menuda y abundante.

Consta de 2 puertas de arcos carnapel separadas por un parteluz, donde se colocó la imagen de San Juan Bautista. Justo encima destaca el friso con decoración que recuerda al estilo mudéjar.

Los dos arcos son de medio punto peraltados y están flanqueados por dos medallones situados entre detalles de estilo italiano, el llamado candelieri y grutescos, que son motivos decorativos basados en seres fantásticos, vegetales y animales de forma que se combinan formando un todo. En la parte del tímpano del arco, también se pueden apreciar esos detalles.

Se completa la decoración al añadir el remate superior, donde se colocaron las imágenes de San Antolín y los mártires Juan y Almaquio.

Recoge la historia de Palencia el hecho de que el General Franco ha sido el único que accedió a la Catedral por esta puerta cuando realizó su 1ª visita a Palencia, con motivo de la inauguración de la barriada de las Casas del Hogar.

La Puerta de los Canónigos frente al hospital de San Bernabé. Está decorada por un arco rebajado y cubierta por una verja de hierro.

Esta es la Cabecera de la Catedral está orientada al Este y es la primera parte de la catedral que se empezó a edificar. Se inspira en la catedral de Burgos, así como también en detalles de la catedral de León. Pertenece al estilo gótico pleno.

El ábside es la parte más armónica del edificio aunque las reformas realizadas a principios de siglo la han falseado un poco.

Destacan los altos ventanales con esbeltos parteluces y policromadas vidrieras. Estos ventanales están separados por los contrafuertes rematados con pináculos y chapiteles.

A principios del siglo XX, el arquitecto Jerónimo Arroyo, proyecta y dirige la reforma de las cubiertas y del tejado, permitiendo liberar los arbotantes y se sustituye el tejado de las capillas absidiales por una gran terraza.

Se añadió también la crestería de rosetas cuadripétalas se realizaron algunos pináculos nuevos y algunas gárgolas (representan animales fabulosos y hacen alusión al bien , al mal, a la vida y a la muerte), destacando la gárgola del fotógrafo realizada por Arroyo en memoria de un amigo fotógrafo que fue el primero que plasmó los monumentos de la ciudad en sus fotografías.

La Puerta de los Novios es de estilo ojival, con un arco conopial y rematada por una macolla. Data de la época de los obispos Alonso de Burgos y fray Diego de Deza, cuyos blasones o escudos se pueden apreciar en la parte superior, bajo la cornisa de madera y entre ambos, el escudo del Cabildo (tres flores de lis).

Las archivoltas están decoradas con motivos vegetales, concretamente con flores de estilo flamígero.

La torre es recia y no encaja con la belleza del ábside, además de resultar un tanto extraña su orientación al sur, cuando la cabecera está orientada al Este, y lo más lógico sería que estuviera situada al Oeste.

Por último la Puerta de Santa María o del Obispo formada por 6 archivoltas abocinadas rematadas por un gran conopio, donde se coloca la imagen de San Antolín titular de la catedral.

Está adornada por estatuillas de santos y representaciones florales y vegetales. Filigranas de estilo plateresco que sirven de marco a los escudos de los obispos Mendoza, Alonso de Burgos y Rodríguez Fonseca, entremezclados con la flor de Lis del Cabildo.

Junto a las obras de la puerta de los reyes, se colocan en esta, las estatuas de los 12 Apóstoles de los que sólo quedan 10.

Destacan finalmente las representaciones del tímpano, donde se han representado los signos del zodiaco.

Una vez que hemos hablado de los edificios religiosos más importantes de la ciudad me gustaría hablar un poco de la arquitectura civil que también la tenemos y muy bonita.

Empezaremos hablando de uno de los iconos de la ciudad que no es otro que nuestro Cristo del Otero.

 Qué ver en Palencia - Cristo del Otero.

Qué ver en Palencia - Cristo del Otero.

Es la obra más apreciada por su autor Victorio Macho por encontrarse en Palencia y la más apreciada por la crítica por su originalidad.

Escultura de 21 metros de altura (el 2º más alto del mundo después del de Rio de Janeiro, aunque se comenta que el de Portugal podría ser un pelín más alto que este).

En 1927 Victorio Macho recibe el encargo del obispo de Palencia de esculpir un cristo en el otero palentino. 

Otro edificio muy llamativo es La Diputación Provincial.

La Diputación Provincial de Palencia, es el edificio civil más elegante de cuantos hay en la ciudad. Fue proyectado por Jerónimo Arroyo a principios del siglo XX, entre los años 1904-1914 inaugurado este último. Es un edificio de estilo neoplateresco en el que se aprecia la influencia de algunos palacios españoles renacentistas, como el salmantino de Monterrey. 

La fachada principal, elaborada en piedra tiene una profusa decoración. Sobre sus tres cuerpos, separadas por pilastras, se sitúa un friso y una balconada muy decorada. En la parte inferior se abren tres puertas iguales separadas por pilares. Encima destaca un balcón corrido sostenido por cuatro ménsulas, donde se abren tres grandes vanos enmarcados por columnas jónicas, sobre cada ventanal hay un luneto con un medallón con busto en altorrelieve. El central representa a la reina María de Padilla, el de la izquierda el escultor Alonso Berruguete, y el de la derecha al rey Alfonso VIII. Estos tres lunetos están flanqueados por seis esculturas alegóricas que, de izquierda a derecha, representan: la Industria, el Comercio, la Agricultura, las Bellas Artes, el Trabajo, y la Ciencia. La fachada principal se remata con un grupo escultórico que es una alegoría de la provincia. En el centro flanqueada por una pareja de palentinos ataviados con el traje típico, una matrona sostiene el escudo de Palencia.

Otro es el Colegio de Villandrando.

Es uno de los edificios más destacados del arquitecto palentino Jerónimo Arroyo.
Este colegio fue proyectado para dar cumplimiento a la voluntad testamentaria de la condesa de Villandrando, quien al morir encargó la construcción de un asilo para huérfanas de labradores de los pueblos Cevico de la Torre, Villamuriel, Alba de Cerrato y Soto en el que se les diese una formación como institutrices.

Se empiezó a construir en 1910 y se termina en 1911. Esta realizado en ladrillo rojo y piedra blanca. 

La fachada se decorada con la reproducción en cerámica del escudo nobiliario de la familia. Lo más característico de esta fachada es su mural de cerámica vidriada de Daniel de Zuloaga en él se representa a Eduvigis Sanz de Sedano y Monedero, vizcondesa de Villandrando, en el acto de fundación de la institución haciendo entrega a una religiosa de su fortuna en presencia de una asilada. Este acto está sacralizado por la presencia de dos ángeles que exhiben unas bandas con textos relativos a las virtudes teologales.


No puedo terminar sin hablar de la Arteria Principal de esta ciudad que no es otra que La Calle Mayor:

La calle Mayor es como una espina dorsal en torno a la que se ha organizado la vida de la ciudad desde hace siglos. Tiene casi 1 Km de longitud y se extiende desde la plaza León, hasta la Avenida José Antonio, donde se encuentra el Paseo del Salón Isabel II.

Esta soportalada en la mayor parte de su recorrido y destacan las casonas y las fachadas balconadas.

Estas son algunas de las joyas que os podéis encontrar visitando Palencia, por supuesto no están todas, aunque si algunas de las más importantes de la ciudad.
Merece mucho la pena pasear por la Calle Mayor y observar sus fachadas y balconadas y perderse por el laberinto de calles que hay entorno a ella, sentarse en sus parques a observar los árboles, subir al Cristo del Otero y ver una panorámica maravillosa de la ciudad, probar su excelente gastronomía y disfrutar de todo lo que esta ciudad te puede ofrecer.

Palencia es un lugar mágico te engachará.